Alguna vez, a medida que iba creciendo, me imaginaba la respuesta a esa pregunta que siempre te hacian las amigas: como quisieras que sea el hombre del que te enamoras?, y estoy segura que dije muchas respuestas, y probablemente la mayoría salian sin pensarlo, porque no veia un rostro, o una sonrisa, o algo que se la parecía en mi imaginación, era una descripción superficial de lo que podia pensar del hombre de mi vida.
Pasó el tiempo, y fui conociendo a las personas que en ciertos instantes me acompañaron en una relación, pero es como quien dice, uno siente que no es completamente, que algo falta, que todavía no está completa la ecuación, y bueno, sigues experimentando, albergando la esperanza de que esa persona, que te acompañará el resto de tu vida, llegará en algun momento.
Llegué a pensar también, que podía ser que yo era demasiado idealista, y en algun momento alguien o algunos llegaron a decirme algo similar, pero eso no importaba, me hacía dudar de lo que esperaba de la vida, luego me decía a mi misma, que mientras mis pensamientos no le hicieran daño a nadie, todo estaba bien.
Ahora, a unas semanas de estar frente al hombre que amo, puedo decir que es el hombre de mi vida, es él quien cada día me envia un mensaje de buenos días y siempre es diferente, porque para él no soy solamente su amoshito, su preciosa, su futura esposa, para él soy todo lo mencionado y más... tiene mil y un formas de darme los buenos días, y aunque nuestra frase favorita es: te amo muchio muchio muchio, encuentra diferentes maneras de decirlo y escribirlo.
Es a quien yo miro a través de una pantalla, pero que siento en mi corazón que es él, quien puede adentrarse en mí a pesar de los miles de kilometros de distancia, es quien me abraza fuertemente durante la noche y quien escucha atentamente mis sonidos al dormir; reconozco al hombre de mi vida, porque por más que quiera enojarme con él, provoca en mí las sonrisas que le gustan o las risas que me hacen olvidarme de la razón del enojo.
Es él, quien acaricia mis mejillas y cierra los ojos para sentirme más cerca, quien acelera mi corazón y lo tranquiliza con sus palabras, es a quien no me cansaría de decir te amo, te necesito, te quiero, te adoro, te deseo o te extraño, porque son todos esos y más sentimientos que provoca en mí.
Y probablemente, casi nadie comprenda el amor que sentimos y profesamos, y nuestra promesa de amor eterno, pero eso no es tan importante, como despertarme cada día a su lado, darle un beso y los buenos días, y dormir juntos cada noche por el resto de nuestras vidas.
El hombre de mi vida, tiene un nombre: Javier Eduardo Sobrino, tiene la mirada enamorada más dulce que existe, una sonrisa que está dirigida a mí y que me hace feliz, y me coquetea de una forma que me derrite completamente, tiene unas manitas suaves que recorreran mi cuerpo entero, y mucho más importante tiene un alma que se complemento con la mia.
Te amo muchio muchio muchio

Aqui está el hombre de mi vida, al lado de su engreída (Karen)... son super lindos!!!